23 feb. 2011

Escuela "Hazelwood" / "Hazelwood" School

Localización / Location: Glasgow, Scotland, Reino Unido ()
Arquitecto / Architect: Alan Dunlop Architects (http://www.alandunloparchitects.com/)
Enlaces / Links: worldarchitecture,  mimoa, archrecord,
Hazelwood School (http://www.hazelwood.glasgow.sch.uk/) está diseñada para niños y jóvenes de 2 a 17 años, que son ciegos y sordos y tienen además problemas cognitivos y discapacidades físicas. La escuela está situada en una zona residencial protegida del sur de Glasgow y tiene como objetivo desarrollar la independencia del alumno a través de un plan de estudios multi-sensorial muy individualizado, que demandaba un edificio que se ajustase a un programa muy complejo, en el que todos los elementos de la construcción tuviesen la capacidad de ser utilizados para el aprendizaje y para ayudar al alumno.
Hazelwood School (http://www.hazelwood.glasgow.sch.uk/) is designed for children and young people aged 2 to 17 who are blind and deaf with cognitive impairment and physical disabilities. The school is situated within a strong residential and conservation area to the south of Glasgow and aims to develop pupil’s independence through a highly individualised, multi-sensory curriculum which demanded a complex and intricate brief, with even the smallest feature of the building conceived as a learning aid.
TEXTO COMPLETO / FULL TEXT
Hazelwood School (http://www.hazelwood.glasgow.sch.uk/) está diseñada para niños y jóvenes de 2 a 17 años, que son ciegos y sordos y tienen además problemas cognitivos y discapacidades físicas, lo que les convierte en el grupo con discapacidades más graves de Escocia. Los alumnos de esta escuela nunca serán capaces de llevar una vida totalmente independiente y necesitarán asistencia toda su vida.
La escuela está situada en una zona residencial protegida del sur de Glasgow y tiene como objetivo desarrollar la independencia del alumno a través de un plan de estudios multi-sensorial muy individualizado, que demandaba un edificio que se ajustase a un programa muy complejo, en el que todos los elementos de la construcción tuviesen la capacidad de ser utilizados para el aprendizaje y para ayudar al alumno.
La escuela está ubicada junto a un gran parque público, y envuelta por sus maduras hayas. Las aulas se orientan hacia el tranquil
o lindero del norte con el fin de maximizar la captación de la luz natural y de ofrecer vistas hacia las verdes zonas de juego. Hacia el sur, la escuela se curva y escalona con el fin de crear una serie de seguros y estimulantes espacios al aire libre destinados a la enseñanza.
Estos espacios exteriores son una parte esencial de la práctica docente de la escuela. Es vital que los niños tengan un entorno accesible externo que les permita respirar aire fresco, escuchar el susurro del viento entre los árboles, y sentir la lluvia. Los huecos acristalados se sitúan sobre los módulos de almacenamiento, de dos metros y medio de altura, reduciendo de esta manera la distracción visual externa, una de las causas que los docentes apuntan como importantes con respecto a la pérdida de nivel de concentración de algunos estudiantes con discapacidad visual.
La capacidad de usar el baño sin ser asistido permite una gran independencia a los alumnos. La ubicación, tipo, tamaño y accesorios de las instalaciones sanitarias han sido cuidadosamente seleccionados para enseñar a los estudiantes a utilizar la gran variedad de tipos de baño con los que entrarán en contacto.
La facilidad de orientación dentro de la escuela es esencial para apoyar el desarrollo de la independencia de cada niño. En respuesta a esto, se ha desarrollado una pared sensorial en el eje de circulación que actúa como una herramienta de navegación que permite a los niños moverse alrededor de la escuela con seguridad.
Los grandes paneles que componen la pared sensorial también actúan como unidades de almacenamiento. La pared está revestida de corcho, material que tiene una calidad táctil cálida y permite confirmar al niño su ubicación en la escuela.
Los materiales utilizados en el exterior fueron seleccionados por sus cualidades sensoriales. El revestimiento de tablas de alerce natural se ondula ligeramente cuando está expuesto a los elementos, ofreciendo ayuda a las personas que se desplazan utilizando el tacto.
Las cubiertas y muros de pizarra contrastan con los cerramientos de madera. Notablemente más rugosas al tacto, las paredes de pizarra definen los espacios exteriores, son una importante fuente de calor, y sirven como herramienta de navegación para los estudiantes.
Alan Dunlop Architects fue nombrado 'consultor principal' a través de un concurso en el que se invitó a seis estudios de arquitectura.
Debido a la complejidad de los requisitos del proyecto, se contrató a un Director Académico dos años antes de que la escuela se inaugurase. El gasto y el esfuerzo necesarios en la contratación de un director en una etapa tan temprana ha de ser aplaudido, ya que, sin duda, garantiza un producto final superior. El papel del jefe de estudios durante este período fue garantizar la funcionalidad del edificio a través de la coordinación de los intereses de los distintos usuarios, y transmitir esta información al equipo de diseño.
Su presencia fue esencial durante el proceso de diseño ya que cada decisión, - desde la elección de los colores, al diseño y la ubicación de las piezas de mobiliario - se llevaron a cabo teniendo en cuenta las necesidades especiales de los usuarios.
En el proyecto participaron también consultores especializados, como los relacionados con especialidades oftalmológicas, para discutir los efectos específicos de ciertas discapacidades. El proyecto fue presentado a estos especialistas en las diversas etapas del diseño para asegurar que se habían tomado en cuenta todas las restricciones. Estas reuniones estimularon el debate y las ideas.
Tal vez el aspecto más importante de la relación cliente / arquitecto fue la libertad otorgada al arquitecto para contactar permanentemente con personas experimentadas en el trato con usuarios con discapacidades específicas. Esta interacción con el personal, los directores y los especialistas dio a los arquitectos la oportunidad de comprender plenamente las necesidades, posibilidades y limitaciones del proyecto.
Tanto para el arquitecto como para el cliente el edificio terminado representa la finalización exitosa de intenso proceso de diseño, consultoría y construcción de cuatro años de duración, que ha contado con la participación de los padres, los maestros, los médicos y los propios niños.
Hazelwood School (http://www.hazelwood.glasgow.sch.uk/) is designed for children and young people aged 2 to 17 who are blind and deaf with cognitive impairment and physical disabilities. Together they are some of the most severely disabled children in Scotland. The children and young people who attend the school will never be able to lead totally independent lives and will require lifetime support. The project was won in competition and procured under a traditional form of architect commission and building contract.
The school is situated within a strong residential and conservation area to the south of Glasgow and aims to develop pupil’s independence through a highly individualised, multi-sensory curriculum which demanded a complex and intricate brief, with even the smallest feature of the building conceived as a learning aid.
The building wraps around mature beech trees and nestles to one side of an adjacent large public park. Classrooms lay along the northern quiet, edge of the site to maximise ambient light and overlook verdant play spaces. To the south, the school steps and curves to create a series of safe and stimulating landscaped teaching gardens.
These outside spaces are integral to the teaching practice of the school. It is vital that the children have an accessible external environment, which allows them to breath fresh air, to hear the wind rustling the trees and to feel the rain. These sensory experiences whilst taken for granted by many, form a critical part of a pupil’s education.
High level clerestory glazing forms a substantial part of the façade of the north-facing classrooms, allowing for maximum daylight to penetrate deep into the spaces and ensuring even distribution of light. Storage boxes, two and a half metres tall, create a solid wall below the clearstory glazing; this reduces external visual distraction, highlighted by teaching staff as a significant cause of loss of concentration levels in some visually impaired students.
The ability to use toilet facilities un-aided offers great independence to the pupils. The location, type, size and fittings of the sanitary facilities have been carefully selected to help educated the students in the variety of toilet types they are likely to come into contact with.
Ease of orientation within the school is essential to support each child’s developing independence. In response to this, the sensory wall was developed in the circulation ‘street’ as a navigational tool that would allow the children to move around the school safely.
The large sculptural units that make up the sensory wall also act as storage units in which mobility-training equipment is kept. The wall is clad in cork, which has a warm tactile quality and provides signifiers along the route to confirm the children’s location within the school.
Each one of the external materials was selected for their sensory qualities. The natural larch weatherboarding develops a strong grain when exposed to the elements, offering a gently rippled tactile quality for ‘trailing’ (navigation using the sense of touch).
Roofing slate hung vertically as cladding has been used to contrast with the timber boarding. Noticeably harder to the touch, the slate walls define external spaces and have the advantage on the south elevations of being a strong heat source, providing another navigation tool for students.
The architect was appointed as ‘lead consultant’ following a invited competition involving six practices. The client handed the architect the task and freedom to develop an innovative response to a bespoke project type.
One of the most important aspects of the client’s involvement was their understanding that the original brief was only an outline description of what was actually required. Due to the complex needs of the user an extended brief development stage was allowed for in the projects design programme. This stage, which included data gathering, site visits, consultations with user & staff, was to last for four months. The research and refinement of requirements that took place during this period was crucial to the creation of an innovative and functional building.
In acknowledgment of the complexity of the buildings requirements the client employed the new Head Teacher for two years prior to the school being scheduled to open. The expense and effort involved in employing a head teacher at such an early stage should be applauded as it undoubtedly ensured a superior final product. The Head Teachers role during this period was to ensure the functionality of the building by way of co-ordinating the interests of the various users and feeding this information to the design team. Experienced in dealing with the schools user group, the Head Teacher also became the architect’s day-to-day contact on issues relating to user needs. This was essential during the design process as every design decision from colour choice to furniture design/location was effected by these special needs.
The client also brought on board specialist consultants such as an ophthalmic specials, to discuss the specific effects of certain disabilities. The project was presented to these specialists at various stages of the design to ensure all issues were being taken into account. These meetings helped stimulate discussion and ideas.
Perhaps the most important aspect of the client/architect relationship was the freedom given to the architect to be in continuous contact with those who had experience of the users specific disabilities. This interaction with staff, head teachers and specialist expert gave the architects the opportunity to fully understand the requirements, potentials and restraints of the project.
For both the architect and the client the completed building represents a successful conclusion to an intense four-year design, consultation and construction process, involving parents, teachers, clinicians and the children themselves.

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